Museo de los Aretes Perdidos

Categoría: Aretes Fundadores

  • Añoranza

    Añoranza

    Este arete perteneció a mi hermana mayor, quien fue mi mentora, mi guía y mi apoyo. Me recuerda que siempre fui amada.

    Lilian Miller de Levy
    Año, 2016.

  • De Juliana

    De Juliana

    Este arete representa una época de mi madre: sus 25 años y esa elegancia, aun en la fantasía de la época, en una ciudad como Barcelona, España, donde los compró.   Luego a sus 30 años se vino con mi padre, que era médico a Panamá y acá nacimos mi hermano y yo.   Como ves, un arete que recorrió medio mundo.   

    Hoy en día mi madre tiene 100 años y cuando me los regaló yo cumplía también 25 años.  Tristemente, perdí uno de ellos, pero conservé ese único en todos estos años.  Es para mí un honor poder compartirlo en este maravilloso MUSEO, en donde se cuentan historias de mujeres y sus amados aretes.

                                                                                     Julia Regales
    Año, 1948.

  • Sobreviviente

    Sobreviviente

    Mi abuela Cornelia Cisneros, originaria de Penonomé, fue una persona excepcional. Conversadora, trabajadora, alegre; capaz de sobrepasar cualquier obstáculo; católica practicante y un ejemplo de honradez y servicio.

    En sus años mozos le encantaba bailar y cantar en los tamboritos y participar en las mojaderas y los culecos, muy diferentes a lo que hoy día se practica, según nos conversaba. ¿Podrían venir esos zarcillos de principios del siglo XX cuando era una jovencita y podría comprarlos? No lo sé, nunca hablamos sobre ello.

    A mi hermana y a mí nos procuró una buena educación y buenas maneras, lo que logró con el concurso de nuestros padres. Además, nos enseñó mucho sobre la historia de Penonomé, incluyendo relatos de la Guerra de los Mil Días y sobre comidas tradicionales. 

    Poseer esos zarcillos tenía para mí un valor incalculable y perderlos me ocasionó una gran pena.   De tal manera, mostrarlos en un museo significa compartir un poco de la esencia de mi abuela.

    Cornelia nació en Penonomé el 16 de septiembre de 1886 y murió en Penonomé, el 29 de octubre de 1985.

     Marcela Camargo
    Año, 1923.

  • Dos por uno

    Dos por uno

    ¡Un regalo especial! Cuando iba a cumplir 15 años mi mamá estaba muy ilusionada con regalarme un anillo, pero para variar, yo no quería un regalo tradicional. Entonces negocié un juego de aretes junto con mi anillo de quinceaños, que no parecieran de quinceañera. Desde ese día se convirtieron en mis aretes inseparables para todo tipo de eventos elegantes y especiales.

    Años después, planifiqué la sesión de fotos de mi primer embarazo en la playa y no se me ocurrió una mejor ocasión para usar mis aretes favoritos. Una ola me revolcó y sin darme cuenta, perdí uno. Sin ninguna esperanza de recuperarlo, guardo el otro como un hermoso recuerdo de mi madre. Tengo la ilusión de mandar a hacer una réplica, algún día.

    Yalile Camacho Cuéllar
    Año,2006.

  • Reciclaje

    Reciclaje

    En un viaje con mi madre a la ciudad de Padua, Italia, escudriñando entre los puestos de los artesanos, mi madre se fijó en un par de aretes de forma alargada, blancos, confeccionados con encajes almidonados.

    Pensamos que ese bello arete era un excelente ejemplo de reciclaje para algunos de los encajes que teníamos guardados en las gavetas, nunca utilizados o de vestimentas en desuso y sin pensarlo dos veces lo compramos.

    Al regreso a Panamá, participaron en una actividad de reciclaje y lo presentamos como sugerencia creativa.  Para nuestra sorpresa al regresar a casa, solo encontramos uno de los dos aretes.  La esperanza de ambas es que el fugitivo arete se usó en alguna actividad en la que se quería demostrar inspiración, para dar vida a los encajes guardados.

    Arete propiedad de Amanda Destro.
    La pieza se conserva con el tiquete de compra.
    Año, 2010