Museo de los Aretes Perdidos

Autor: admin

  • Dos por uno

    Dos por uno

    ¡Un regalo especial! Cuando iba a cumplir 15 años mi mamá estaba muy ilusionada con regalarme un anillo, pero para variar, yo no quería un regalo tradicional. Entonces negocié un juego de aretes junto con mi anillo de quinceaños, que no parecieran de quinceañera. Desde ese día se convirtieron en mis aretes inseparables para todo tipo de eventos elegantes y especiales.

    Años después, planifiqué la sesión de fotos de mi primer embarazo en la playa y no se me ocurrió una mejor ocasión para usar mis aretes favoritos. Una ola me revolcó y sin darme cuenta, perdí uno. Sin ninguna esperanza de recuperarlo, guardo el otro como un hermoso recuerdo de mi madre. Tengo la ilusión de mandar a hacer una réplica, algún día.

    Yalile Camacho Cuéllar
    Año,2006.

  • Reciclaje

    Reciclaje

    En un viaje con mi madre a la ciudad de Padua, Italia, escudriñando entre los puestos de los artesanos, mi madre se fijó en un par de aretes de forma alargada, blancos, confeccionados con encajes almidonados.

    Pensamos que ese bello arete era un excelente ejemplo de reciclaje para algunos de los encajes que teníamos guardados en las gavetas, nunca utilizados o de vestimentas en desuso y sin pensarlo dos veces lo compramos.

    Al regreso a Panamá, participaron en una actividad de reciclaje y lo presentamos como sugerencia creativa.  Para nuestra sorpresa al regresar a casa, solo encontramos uno de los dos aretes.  La esperanza de ambas es que el fugitivo arete se usó en alguna actividad en la que se quería demostrar inspiración, para dar vida a los encajes guardados.

    Arete propiedad de Amanda Destro.
    La pieza se conserva con el tiquete de compra.
    Año, 2010