Para una mejor comprensión del área arqueológica de Panamá, los antropólogos han divido el istmo en tres regiones culturales: Gran Darién, Gran Coclé y Gran Chiriquí.
En la sala “El Dorado de Panamá”, se puede apreciar cómo se adornaron las orejas de algún jefe supremo de la región prehispánica denominada el “Gran Coclé”, las cuales fueron descubiertas por la arqueóloga Julia Mayo y su equipo, en El Caño.
Los hallazgos de estas tumbas, se cree corresponden a la población que habitó la región en los años 700-1000 d.C.
Su principal modo de subsistencia era la cacería, la pesca y la agricultura. Trabajaron la alfarería policromada, pintada en varios colores, que se caracterizó por utilizar tintes azules y morados con diseños intrincados y patrones geométricos.
La ubicación geográfica del Gran Coclé permitió interacciones culturales significativas con otras regiones. Se han encontrado materiales y objetos importados como el jade, la obsidiana y la cerámica, lo que sugiere que había un comercio activo y además una importante interacción cultural con otras culturas indígenas.
La desaparición de esta población es un misterio. Algunos sugieren que las rivalidades y conflictos internos podrían haber contribuido a su declive, mientras que otros mencionan posibles presiones demográficas y cambios climáticos que afectaron la disponibilidad de recursos.
Rodríguez, L. (s. f.). El Istmo de Panamá hace miles de años. Aurora Científica.
Música de Nicanor Monroy.